¿Te sientes responsable por otras personas?

Si observamos a nuestro alrededor, con mucha frecuencia podemos ver algo bastante curioso, pero sumamente equivocado. Una gran parte de la gente a la que le cuesta trabajo responsabilizarse de sus actos, pensamientos y sentimientos, tiende a sentirse responsable de lo que hacen o de cómo se sienten otras personas. De alguna manera, piensan que su conducta o sus palabras pueden ser tan poderosas como para provocar ciertas emociones en los demás o determinar su conducta o consideran que son culpables de lo que hacen sus hijos, pareja y ciertas personas relacionadas o que dependen de ellas.

Definitivamente, pensar así es un error, aunque éste es provocado y/o mantenido por comentarios hechos por los demás, como por ejemplo, “Me hiciste sentir…”, “Yo no quería, pero tú me provocaste”, “Me lastimaste tanto que no pude actuar de otra manera”, etc.

Cuando alguien utiliza estas palabras u otras similares, consciente o inconscientemente, lo hace para sentirse víctima, manejar culpas, evitar obligaciones etc., volcando en otros, la responsabilidad que le corresponde.

Por otro lado, una vez que una persona se convierte en adulto, que es cuando tiene la capacidad de razonar, analizar, decidir adecuadamente y tomar consciencia de sí mismo y de las cosas, dejamos de ser responsables por ella, aunque sea nuestro hijo. Es más, todos sabemos que no hay manera de obligar a un adulto a actuar como nosotros queremos que lo haga, si realmente no lo desea.

Por eso, hoy te invito a que dejes de cargar con culpas y responsabilidades ajenas e ignores aquellas que quieran adjudicarte, para dejar de sufrir innecesariamente y te concentres en aceptar tus propias responsabilidades, resolver lo que necesites solucionar y buscar una vida mejor.