¿Cómo comienzas tu día?

Los seres humanos somos seres de hábitos y por lo tanto, salvo en situaciones especiales, seguimos una rutina en una gran parte de nuestras actividades diarias, tanto en las más simples como en aquellas que son más importantes.

Obviamente, esto puede aplicarse, también, a nuestra manera de iniciar el día. Y no me refiero, únicamente, a cómo nos bañamos, vestimos y desayunamos, sino a los primeros pensamientos y actitudes que surgen en nosotros a partir del momento que despertamos, a veces cuando ni siquiera hemos abierto los ojos.

¿Alguna vez te has dado cuenta qué es lo que te sucede a ti, durante esos primeros instantes?, ¿has detectado cómo es tu estado de ánimo?, ¿eres de los que se estiran, sonríen e inician con un pensamiento positivo o de aquellos que encuentran de inmediato algo de que quejarse o molestarse?

Se ha comprobado que nuestra manera de iniciar el día, puede determinar la actitud con la que lo vamos a vivir y con la que vamos a enfrentar los diferentes problemas que podemos llegar a tener durante el mismo. Y como ya sabemos, nuestra actitud matiza nuestras percepciones y por lo tanto, nuestra manera de relacionarnos con las personas y situaciones, generándonos la tranquilidad o el estrés que va a influir de manera importante en nuestras reacciones y sus consecuencias.

Por eso, hoy te invito, a que desarrolles un nuevo hábito. Todos los días, al despertar, de preferencia con los ojos cerrados, estírate lentamente, como si fueras un gatito, regálate una gran sonrisa y piensa o di en voz alta: “hoy se inicia un nuevo y hermoso día y lo voy a disfrutar plenamente”.