¿Una semana más o una semana menos?

Ha pasado otra semana y algunas personas lo viven como “Qué horror, una semana más aquí encerrados o sin poder hacer vida normal” (si se encuentran en países en los que ya están saliendo a la calle), mientras que otras piensan “ya falta una semana menos, para que todo vuelva a la normalidad”.

Este planteamiento se parece al del vaso medio lleno o medio vacío, pero no quiero detenerme en este aspecto, sino en lo que cada uno de nosotros está haciendo, aprendiendo y obteniendo del encierro y de esta nueva forma de vida. Obviamente, es muy probable que el segundo grupo ha obtenido más beneficios que el primero, ya sea en lo que ha aprendido, en lo que ha logrado de las actividades llevadas a cabo durante el encierro y en la repercusión que éste ha tenido en sus relaciones.

Esto me lleva a pensar en algo que ya he comentado con ustedes. Hay cosas que no podemos cambiar o controlar, por mucho que lo intentemos, pero sí podemos controlar cómo lo vamos a vivir.

Definitivamente, en mayor o menor grado, esta situación nos ha afectado a todos, ya sea emocional, psicológica, social, económicamente y/o en el aspecto del trabajo y la salud, pero, si hacemos un esfuerzo podemos salir adelante con aspectos positivos que nos enriquezcan. En estos momentos, nuestros principales obstáculos e incluso, podría yo llamarlos enemigos, son los pensamientos como “Ya estoy fastidiado”, “no puedo más”, “esto no va a acabar nunca” y como ya sabes, nuestros pensamientos pueden ayudarnos a vivir mejor una situación o a sufrirla intensamente.

Por eso hoy te invito a que, si no estás aprovechando el tiempo y si la mayor parte de éste estás de mal humor, enojado, triste o apático, revises qué estas haciendo a lo largo de tu día y qué estás pensando de ti o de tu situación y lleves a cabo un cambio que te ayude a enfrentarla y a sacar lo mejor de ella y de ti mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *