¿Qué te dices, cuando te hablas?

Nos demos cuenta o no, todo el día estamos pensando. De hecho, se calcula que tenemos alrededor de 60,000 pensamientos diarios y, desafortunadamente, una gran parte de ellos son negativos.

¿Por qué?

Desde el punto de vista de la evolución y de nuestro instinto de supervivencia, se ha visto que el ser humano, durante mucho tiempo tenía que mantenerse alerta a los peligros de la naturaleza y sobre todo de los animales, para atacar o escapar y así, poder sobrevivir. Esto, obviamente, requería que fijaran su atención en muchos de los aspectos negativos de su medio ambiente. Aun ahora, si queremos prevenir algunos problemas o peligros de vivir en el siglo XXI, debemos hacer lo mismo.

Sin embargo, por hábito, educación, costumbre, carácter y condiciones de vida, esto se ha acentuado en la mayoría de las personas y hemos dejado de apreciar una gran cantidad de aspectos buenos y maravillosos que nos rodean y que, a pesar de que forman parte de nuestra vida, no los percibimos o no los apreciamos, por lo que nuestros pensamientos siguen fijos en lo negativo.

¿Qué te sucede si estás todo el día con una persona que se pasa todo el tiempo hablándote de todo lo malo que sucedió en el pasado, que está ocurriendo actualmente o que puede suceder?

Obviamente te vas a sentir mal. Puedes acabar deprimido, preocupado, de mal humor, angustiado, enojado, etc. Y con toda la razón del mundo. Bueno, déjame decirte que, con frecuencia y sin darte cuenta, eso puedes estar haciendo tú, contigo mismo.

Pero es algo que tiene solución. Podemos aprender a cambiar nuestros pensamientos, poniendo atención en los aspectos positivos, dejando de exagerar, cuestionando su veracidad, pensando en otra cosa, haciendo ejercicio, relajándonos y con algunas otras técnicas que podemos aprender.

Por eso hoy te invito a que, durante diferentes momentos del día, te observes brevemente y si tus emociones son negativas, busques que pensamientos las están provocando, para que trabajes en ellos, los elimines y tengas una vida mucho mejor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *