¿Te rindes fácilmente?

Con frecuencia, podemos sentir que trabajamos y nos esforzamos, una y otra vez y a pesar de todo no logramos aquello que deseamos. Cuando esto sucede, es probable que acabemos dándonos por vencidos y renunciando a aquello que queremos o necesitamos, ya que no es fácil seguir insistiendo cuando vemos que nuestro esfuerzo no produce ningún fruto y que frente a nosotros se van acumulando toda una serie de fallas y de errores.

Otras veces, ni siquiera esperamos que suceda lo anterior para rendirnos. Simplemente, ante una situación que consideramos difícil, ante la suma de obstáculos que percibimos o ante una serie de intentos, acabamos abandonando.

Pueden ser varias las causas de este tipo de comportamiento, como por ejemplo, que estamos empeñados en actuar de una única manera y no probamos otras opciones de solución completamente diferentes, a que no sabemos cómo mantenernos automotivados, no podemos tolerar la frustración o a que nos devaluamos por nuestras fallas, sintiéndonos tan mal, que la única manera de terminar con ese malestar es abandonando nuestro proyecto.

Cambiar de planes no necesariamente es malo, si es por una buena razón, pero lo es cuando se vuelve una actitud constante en nuestras vidas. La verdad es, que la mayoría de nosotros podemos hacer mucho mas de lo que hacemos o de lo que creemos que podemos hacer.

Por eso, hoy te invito a que confíes en ti y veas cuáles pueden ser los obstáculos que te han impedido lograr lo que deseas, para que aprendas a vencerlos y así, puedas lograr tus metas y tus sueños.

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