Conoces la diferencia entre estar solo y sentirte solo.

Es innegable que los seres humanos somos, en mayor o menor medida, seres sociales. Independientemente de que seas extrovertido y requieras de una mayor interacción con la gente o que seas introvertido y necesites pasar muchos momentos solo, contigo mismo, todos requerimos de cierto grado de contacto físico, emocional e intelectual con los demás o por lo menos, con alguna persona en específico.

Sin embargo, la soledad es, también, un aspecto necesario en nuestra vida, ya que es en ella cuando podemos tener momentos de introspección, cuando tenemos la oportunidad de vernos y de escucharnos, es decir, de conocernos con mayor libertad, de reflexionar, recargar energía y de llevar a cabo acciones que no siempre podemos hacer cuando estamos con otras personas, ya sea por falta de tiempo, porque ellas no están de acuerdo o porque tenemos miedo de mostrarnos abiertamente.

Entonces, si estar solos tiene aspectos positivos, ¿por qué tanta gente le tiene miedo a la soledad?

En primer lugar, porque le ha dado un significado negativo. Para mucha gente, estar solo significa que no hay nadie que la quiera y que desee estar con ella, lo que se traduce y explica como “estoy mal”, “no valgo la pena”

Otra razón es que, con frecuencia, nos hemos quedado solos después de una ruptura o pérdida emocional y el sufrimiento puede haber sido tan intenso que lo asociamos con la soledad, sin darnos cuenta que está provocado por la pérdida y/o nuestra y no por el hecho de estar solos.

La verdadera diferencia entre estar solo y sentirse solo, depende de nuestra percepción y evaluación, tanto de nosotros mismos como de la realidad que vivimos.

El sentimiento de soledad surge de un vacío emocional, de un sentimiento de impotencia y vulnerabilidad y de una falta de intimidad con alguna persona, que podemos sentir tanto estando solos como acompañados y que depende de nosotros trabajarlo y superarlo.

De hecho, una persona puede sentirse sola, aun estando rodeada de gente.

Por eso, hoy te invito a que analices qué sucede cuando tú estás solo y qué haces y cómo reaccionas ante dichas situaciones y, si tu actitud es equivocada y negativa, recapacites y trabajes para modificarla y para poder sacar el máximo provecho de esos momentos, ya que son parte de la vida de todos nosotros.

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