¿Se puede trabajar para mejorar o para ser positivo, cuando estamos sufriendo?

Hoy quiero tratar este tema, porque he recibido muchos mails al respecto.

Con frecuencia, la gente me dice que es fácil hablar y decir que sí se puede, cuando todo en la vida nos sale bien y no tenemos grandes problemas, pero que cuando estamos inmersos en ellos y/o deprimidos, es imposible hacerlo.

En este sentido, tenemos que tomar en cuenta dos puntos importantes.

Si estamos deprimidos, primero tenemos que atender y salir de la depresión, porque si ésta es profunda o de cierta magnitud, no tenemos ni siquiera la energía para trabajar en lo básico. Por lo que, en estos casos, nuestro esfuerzo debe estar enfocado en ir con un psiquiatra o psicólogo todo el tiempo necesario y no simplemente quejarnos, sin hacer nada al respecto.

El segundo punto es que, tomar una actividad positiva, no significa decir “no pasa nada, todo va a estar bien, (por arte de magia sin que yo tenga que hacer nada)”. Significa saber que, si hacemos lo correcto tanto en nuestras conductas como en nuestra forma de percibir y evaluarnos, a nosotros y a la situación, vamos a estar lo mejor posible y vamos a poder disfrutar de lo que sí tenemos, porque no importa qué tan mal estamos, todos seguimos teniendo, elementos, aspectos, relaciones, etc., positivas.

Y estas palabras no son, únicamente, el resultado de lo que he estudiado o leído. Lo he vivido con muchísimos de mis pacientes, con aquellos que han trabajado para lograrlo y también lo he vivido personalmente.

Yo también, como todos los seres humanos adultos, en este mundo, he sufrido y he tenido problemas importantes. Pasé por depresiones y por muchos años de terapia para lograr superar y cambiar infinidad de situaciones. Sé, también, que mi trabajo no ha terminado, porque vivir significa enfrentarse a problemas, obstáculos y, en ocasiones, al sufrimiento. Pero esforzarse y trabajar significa hacer lo necesario para resolver y mejorar. Para levantarnos, cada vez que caemos y buscar la energía necesaria para seguir siempre adelante, sin perder la confianza en que sí vale la pena luchar.

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