¿Cómo manejas las diferencias con los demás?

Con frecuencia, vamos por el mundo criticando y peleándonos con la gente que es diferente a nosotros y tratando de cambiarla. Casi siempre lo hacemos porque dichas diferencias, lo reconozcamos o no, nos causan inseguridad y malestar. En el mejor de los casos, porque no sabemos cómo manejar aquello que es nuevo o desconocido y en el peor, porque nos comparamos y tenemos miedo de admirar a quienes se comportan así y de acabar devaluándonos por ser incapaces de igualarlos o porque nos revelas aspectos de nosotros que tenemos miedo de ver o criticar.
Ante cualquiera de estas dos posibilidades, es más fácil negar, ignorar o atacar aquello que es distinto a nuestra forma de pensar, sentir o actuar. De hecho, puede llegar a ser, en nosotros, una actitud automática e inconsciente y, casi siempre, aprendida.
Sin embargo, si aprendemos a tomar una actitud diferente, más abierta, flexible y positiva, podemos darnos cuenta de que dichas diferencias pueden ser una gran fuente de aprendizaje, que podemos compartir e incluso disfrutar con aquellos que nos las muestran.
El verdadero problema no son dichas diferencias, sino nuestra manera de reaccionar, percibirnos y autoevaluarnos ante ellas y esto, obviamente, puede ser modificado, si así lo deseamos.
Vivimos en un mundo maravilloso que podemos ampliar aún más, para aumentar día a día nuestra satisfacción personal y mejorar nuestra capacidad para relacionarnos con los demás.
Por eso, hoy te invito a que trates de ver a la gente, sus palabras y conductas, con una actitud de mayor aceptación y tolerancia, para que puedas fortalecer las bases para tener una vida más plena y feliz,

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