¿Disfrutaste de tus vacaciones?

Las vacaciones terminaron y a cada uno de nosotros nos queda algo diferente de ellas.

Hay quienes lograron sus objetivos y otros que no pudieron hacerlo. Algunos regresan al trabajo o a la rutina diaria con mucha energía y deseos de empezar a actuar y otros, simplemente se reincorporan con apatía, indiferencia o resignación.

Pero independientemente de la situación de cada quien, todos podemos analizar lo que las vacaciones nos dieron a cada uno de nosotros. Podemos decidir, si sirvieron para lo que deseábamos, si valieron la pena y si estamos satisfechos.

De hecho, las vacaciones pueden no ser el éxito que esperábamos, simplemente por dos razones.

Uno, porque no sabemos o no podemos desconectarnos de nuestros problemas y preocupaciones y pasamos varias o muchas horas al día, pensando o hablando de ellas.

Dos, porque no siempre sabemos disfrutar de lo que tenemos o hacemos, ya que dedicamos nuestro tiempo a comparar lo que hemos obtenido, con lo que esperábamos o creemos que deberíamos de haber logrado y con lo que hacen o tienen otras personas, por lo que finalmente nos desmotivamos y enojamos, al considerar que nuestros resultados fueron insuficientes.

En ambos casos estamos presentando una actitud negativa, aprendida en algún momento de nuestra vida, que si queremos, puede ser substituida por otra positiva, que nos dé mayor bienestar.

Por eso, hoy te invito a que, si no disfrutaste todo lo que esperabas, analices tus pensamientos, detectes aquellos que te están perjudicando y aprendas a modificarlos, no sólo para que tus próximas vacaciones sean mejores, sino para que toda tu vida esté llena de alegría y bienestar.

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