¿Qué haces cuando te sientes ignorado?

Todos hemos sido o nos hemos sentido ignorados, en algún momento de nuestra vida, pero hay una gran diferencia entre estas dos situaciones que acabo de plantear.

No es lo mismo ser, que sentirse ignorados.

Pero hay otro elemento, que también es muy importante y que tenemos que tomar en cuenta y se refiere a la persona que nos está ignorando, a quién es ella, ya que este detalle puede marcar toda la diferencia entre si somos ignorados por lo que decimos y por nuestra manera de ser o si lo somos, por la forma de ser de la persona que está con nosotros.

Sí, es cierto que, en ocasiones, podemos ser excluidos de una conversación o no tomados en cuenta, por nuestras características personales, pero con mucha frecuencia, esto puede suceder debido a los prejuicios o problemas propios de la persona con la que estamos.

¿Por qué es importante hacer estas diferencias?

Porque en estos casos, como en muchas otras situaciones que vivimos, debemos aprender a deslindar responsabilidades, delimitando, perfectamente, qué nos corresponde a nosotros, que a los demás y en dónde somos corresponsables, para saber cuándo podemos y/o debemos actuar y cuándo no.

Con frecuencia, nos tomamos como personales, situaciones que no lo son y en otras ocasiones, nos quitamos toda responsabilidad, buscando a quién culpar por lo que nos está sucediendo, en lugar de actuar como corresponde. De hecho, evitar y corregir esta situación, es parte de nuestro crecimiento.

Por eso, hoy te invito a que, la próxima vez que te sientas ignorado y, por lo tanto, enojado o lastimado, antes de dejarte llevar por dichas emociones, analices lo que realmente está sucediendo y actúes como corresponde.

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