Como tratas a los demás.

Estamos rodeados de personas y nos relacionamos con ellas constantemente. Sin embargo, todos tenemos ciertas personas que juegan un papel importante en nuestra vida y con quienes mantenemos lazos especiales, diferentes. Personas que queremos, que deseamos mantener cerca de nosotros, con quienes deseamos compartir nuestros momentos felices y aquellos que no lo son, que nos ayudan a crecer y crecen junto a nosotros, etc. Personas que ocupan un gran lugar en nuestro corazón, independientemente de su edad o sexo.

Pero yo me pregunto ¿sabemos tratarlos como se merecen?

Desafortunadamente no siempre.

¿Por qué?

A veces, porque pensamos que con las personas que nos quieren, no tenemos por qué controlarnos y que podemos expresar lo que sentimos, de la manera como lo sentimos o queremos, pero esto es un error. Es verdad que podemos y con frecuencia, debemos, expresar lo que sentimos, el error está en la manera de hacerlo y en ocasiones, en el momento elegido, en desquitar con ellas lo que no pudimos hacer en otros lados o con otras personas.

En otras ocasiones, el problema está en que, basándonos en la regla de “No hagas a los demás, aquello que no quieres para ti”, la modificamos, planteándonosla de la siguiente manera: “Trata a los demás como quieres ser tratado tú mismo”. Aparentemente esto suena muy lógico, sin embargo, no toma en cuenta las diferencias que existen entre las personas.

Cada persona es distinta y es probable que las cosas que a mí me gustan, le disgusten a la gente que me rodea. Por ejemplo, puede ser que a nosotros nos agrade que nos jueguen bromas pesadas, pero a nuestra pareja o mejor amigo le desagrade.

El problema está, en que aunque parezca raro, no siempre conocemos, realmente bien, a aquellos que son muy cercanos a nosotros. A veces, porque nos proyectamos en ellos y les vemos características que son propias de nosotros, pero no de ellos. Otras, porque la gente cambia y nosotros no siempre reconocemos dicho cambio. En algún momento de nuestra vida, etiquetamos a las personas en función de algunas características y ya no nos damos cuenta cuando dichas etiquetas ya no les corresponden.

Hoy te invito que realmente veas a esas personas. Que las veas tal y como son, para que les des lo que necesitan y las trates como a ellas les gusta y no como tú crees que les puede gustar.

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