¿Qué es lo que más admiras de una persona?

¿Cuándo observas a alguien, qué es lo que más te impresiona? ¿sus cualidades, sus logros, sus pertenencias? ¿y qué haces, con esa admiración que sientes?

Cada uno de nosotros responde de una manera diferente ante las personas que consideramos admirables. En ocasiones, nos sirven de ejemplo y nos motivan a seguir sus pasos o a tratar de ser como ellas. A veces, despiertan nuestra envidia y comentarios negativos y otras más, nos provocan la búsqueda de toda una serie de justificaciones, que nos eviten “quedar mal” ante nosotros mismos y/o ante los demás, porque no podemos evitar la comparación entre ellas y nosotros.

Quizás hoy, es un buen momento para reflexionar sobre este tema y darnos cuenta de que nosotros también tenemos muchas cosas que son o pueden ser admirables y que el tiempo que, en ocasiones, malgastamos admirando lo que tal vez no vale la pena y/o criticando o envidiando a otras personas, podemos y debemos utilizarlo, para mejorar y crecer a nivel personal.

Con frecuencia, la imagen que tenemos formada sobre nosotros mismos, puede ser muy poco objetiva y bastante equivocada, ya que se formó a partir de los comentarios, conductas y respuestas emocionales de personas que expresaban su propia subjetividad, valores personales y estados de ánimo. Pero nunca es tarde para voltear a vernos y a conocernos y para aprender a dar lo mejor de nosotros.

Hoy te invito a empezar a hacerlo. Sin embargo, es importante que estés consciente de que es un proceso en el que se avanza paso a paso y en el que tenemos que vernos y tratarnos con cariño y respeto, para lograr disfrutar de aquello que podemos descubrir y desarrollar.

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