¿Te quejas con mucha frecuencia?

Es común que tengamos hábitos y actitudes de las que estamos poco conscientes y una de ellas es la de quejarnos constantemente, por casi todo lo que sucede a nuestro alrededor o lo que nos sucede.

Esta actitud, de la cual podemos no darnos cuenta, no sólo nos mantiene en el negativismo y nos puede desgastar emocionalmente, sino que impide que luchemos para lograr aquello que deseamos.

Todos podemos tener, en ocasiones, la necesidad de quejarnos. De descargar nuestra tensión y compartir nuestro malestar y preocupación. Esta conducta se convierte en problema, únicamente cuando se convierte en una conducta habitual y/o dejamos de actuar, para, simplemente, hablar.

Puede ser algo que aprendimos por imitación de uno de nuestros padres o algún otro ser querido, que se inició a partir de una experiencia dolorosa y se mantuvo tanto tiempo que se volvió un hábito o resultado de contagiarnos de los demás en una situación difícil.

El problema es que, una vez que pasa a formar parte de nuestro comportamiento, estamos retroalimentándonos constantemente con mensajes negativos que nos hacen sentir víctimas de la situación, incapaces y posiblemente vulnerables, por lo que, ante las dificultades que enfrentamos, no actuamos, seguimos quejándonos y así, nos mantenemos atrapados en un círculo vicioso.

A pesar de los problemas o precisamente debido a ellos, es importante romper con ese círculo y cambiar dicha actitud. Al dejar de quejarnos y pasar a tomar una actitud más proactiva, al actuar para resolver o mejorar, tomamos el control de nuestras vidas, mejora nuestra autoestima y podemos encontrar una solución.
Recuerda que siempre hay algo que podemos hacer y cuando no podemos modificar o eliminar una situación, podemos cambiar nuestra manera de percibirla, evaluarla y vivirla. Pero el primer paso, es dejar de quejarnos.

Hoy te invito a que te observes y si te quejas con frecuencia, ante ti mismo o ante los demás, que des el primer paso que te llevará a un camino de mayor libertad y bienestar.

4 Comments

  1. Nidia

    Sus aportaciones con estos temas son mas que reflexiones son casi las paginas escritas de un libro abierto de cualquier vida en la que veo reflejada las experiencias de esta servidora. Gracias, por no parar de enviarmelas.

    1. Silvia Russek

      Hola.
      Cambiar, puede costarnos trabajo. Escoge algo que creas que no te va a ser muy difícil y date el tiempo necesario para lograrlo.
      ¿Cuánto?
      El que tú necesites. No te compares con nadie y no trates de cambiar varias cosas al mismo tiempo, porque no vas a poder.
      Tal vez pienses, que si lo haces así, vas a tardar mucho. No importa, más vale que vayas lento, pero tengas éxito y logres lo que deseas, a que te presiones demasiado, lo dejes y, además, te critiques y/o ataques, por haber fallado.
      Saludos
      Silvia

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